...BERRENDO...



El berrendo tiene cinco subespecies diferentes, caracterizadas por diferentes tipos de hábitat. En México viven tres y han sido diferenciados por los lugares en donde viven hoy en día. Así tenemos al berrendo peninsular (Antilocapra americana peninsularis), que vive actualmente en el desierto de Vizcaíno, al sur de Baja California, el berrendo sonorense (Antilocapra americana sonoriensis), que antiguamente habitaba casi en todo el desierto sonorense y que actualmente se encuentra en El Pinacate, al noroeste de Sonora y al que se le conoce como berrendo mexicano (Antilocapra americana mexicana), nombre que se le dio por ser el más ampliamente distribuido en México y que hoy ocupa una pequeña porción del noroeste de Chihuahua. Además de poseer un olfato y oído extremadamente agudos, la vista parece ser esencial para el berrendo y es uno de sus sentidos mejor desarrollados; la posición estratégica de sus ojos le permite tener un amplio campo visual, lo que le ayuda, junto con el olfato y oído, a detectar cualquier señal de peligro a grandes distancias. Una de las principales características del berrendo es la estructura de sus cuernos, debido a que combina características de los borregos y antílopes (Bovidae), que no mudan sus cuernos y de los venados y ciervos (Cervidos), que mudan sus cuernos cada año. Los berrendos, a semejanza de los borregos y antílopes, tienen un centro óseo de crecimiento lento pero continuo el cual no mudan. Dicho centro óseo está recubierto por una capa parecida al plástico que se deriva de la fusión y compactación de pelo y células epiteliales. Esta cubierta externa a semejanza de los ciervos y venados se renueva cada año, justo después de la época de reproducción. Para escapar de sus depredadores, el berrendo ha desarrollado características fisiológicas de velocidad y resistencia, que lo han colocado como el segundo animal más veloz del mundo y el más veloz en el continente Americano.